La silenciosa invasión de las planarias cabeza de martillo
La silenciosa invasión de las planarias cabeza de martillo
Recientemente, se han descubierto en México, algunos inmigrantes ilegales. Su forma de transporte y de vida, han hecho que pasen desapercibidos para la mayoría, pero afortunadamente, no para los naturalistas. Esta es la historia de la silenciosa invasión de las discretas planarias cabeza de martillo y sus parientes.
En 2022 el naturalista piterkeo y sus colegas de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon, delataron en The Journal of Biodiversity Data, la presencia en más de 20 estados del país de dos especies de planarias asiáticas cabeza de martillo.
El artículo sorprende ya que se ignoraba la amplia distribución en el país de estas especies exóticas, que además son bastante desconocidas para la ciencia. Pero además, lo novedoso del artículo es que todos los registros de México provienen de ciencia ciudadana, reunidos por 577 naturalistas en iNaturalistMX.
Antes de este reciente artículo había un mínimo de información científica sobre la presencia de estas especies de gusanos en México. Pero ahí no queda la cosa…
En 2023, dos de los previos autores publicaron en la revista Zootaxa, la lista de planarias terrestres de México con 11 especies, de las cuales por lo menos ocho
son consideradas introducidas e invasoras para el país y cinco especies registradas en México por primera vez en la plataforma de iNaturalistMX. Hay otras cuatro especies registradas en la plataforma sumando 15 especies de la familia de planarias terrestres, pero varias fotografías aún no están confirmadas.
Y a todo esto… ¿Quiénes son estos intrusos que nos han colonizado silenciosamente?
Los gusanos planos (Phylum platelmintos), son uno de los 30 grandes grupos animales (Phyla) con alrededor de 20 mil especies. Hay varios tipos de animales a los que llamamos “gusanos” como lombrices, nemátodos, sanguijuelas, orugas (larvas) de insectos, sin embargo, los gusanos planos pertenecen a un grupo de animales sencillos, quizá los primeros en reunir sus células nerviosas en una cabeza.
Desafortunadamente, los representantes más conocidos del grupo de los platelmintos les han traído mala fama. Estos son las solitarias parásitas que habitan en el sistema digestivo de los humanos, responsables de la cisticercosis. Esta enfermedad es causada por sus formas larvarias que consumimos en la carne de cerdo mal cocida.
Sin embargo, hay representantes marinos, dulceacuícolas, y terrestres y los hay parásitos internos y externos. Las especies de gusanos planos marinos que viven en los arrecifes de coral son de colores increíblemente vistosos.
Por su parte, las planarias (un grupo de platelmintos) han destacado en el mundo científico por sus superpoderes de regeneración. Cuando una planaria sufre un daño, incluso la división de su cuerpo en dos segmentos, los tejidos dañados son reconstruidos con gran rapidez. Pueden regenerar nuevas cabezas, colas, y hasta organismos enteros a partir de pequeños fragmentos de su cuerpo. Y por supuesto, los científicos llevan años estudiando que trucos usan.
En México viven más de mil especies de platelmintos de todos tipos. Sin embargo, hasta la fecha hay incertidumbre sobre la distribución de las planarias cabeza de martillo. Esta familia, es la única en el grupo que ha conquistado el medio terrestre. Algunas, son originarias de Sudamérica, África y Asia, y por lo menos ocho de las 10 especies en México son introducidas.
Estas planarias son terrestres, nocturnas y depredadores de otros invertebrados, particularmente de las inocentes lombrices de tierra y los caracoles. Las planarias terrestres excretan una neurotoxina paralizante (tetrodotoxina) para capturar a sus presas, los digieren fuera de su cuerpo y luego los absorben.
¿Cómo llegaron a México? ¿Cuándo llegaron? ¿Cuál es su impacto en la fauna del suelo y su productividadad? Posiblemente, llegaron al país como polizontes en la importación de productos agrícolas y se han dispersado con el traslado de la tierra para diversos usos.
Además, de las especies delatadas en artículos científicos hay un par de especies más registradas en la plataforma. Ambas, probables intrusas exóticas, pertenecen al grupo de las planarias cabeza de martillo: el gusano óbama, de Sudamérica con tres observaciones no confirmadas aún y el gusano gigante cabeza de martillo, de Nueva Guinea, también con tres observaciones ampliamente discutidas pero con dudas sobre su identificación.
Aunque la presencia en México del gusano gigante es dudosa, su impacto como especie exótica en otros países ha sido documentado y tiene una gran moraleja. El gusano gigante cabeza de martillo, fue introducido intencionalmente a las islas del Pacífico (Hawái, Sociedad, Japón) como supuesto controlador del caracol gigante africano, considerado entre las 100 peores especies invasoras.
Desafortunadamente, el gusano gigante causó una verdadera catástrofe ecológica: la disminución y pérdida de varias especies de caracoles endémicos, impactos que no fueron consideraron. De todas las especies extintas recientemente en el mundo, el 27% han sido caracoles y babosas (Gastropoda) (IUCN 2024).
El caracol gigante africano ha sido introducido intencional o accidentalmente desde el siglo XIX en muchos países, causando problemas como plaga agrícola, y transmisor de enfermedades, como la meningitis eosinofílica, e infección por el gusano (nemátodo) pulmonar de la rata.
El caracol gigante ha colonizado varios países en el continente americano, en Sudamérica y el Caribe y Estados Unidos. Afortunadamente, aún no se ha registrado en México. Sin embargo, otras 27 especies introducidas o exóticas de caracoles y babosas ya viven en México. El más ampliamente distribuido es el omnipresente caracol europeo de jardín.
El gusano gigante cabeza de martillo es un depredador de caracoles y lombrices de tierra y se considera una amenaza para los caracoles terrestres endémicos, de los cuales México es hogar de alrededor de 150 especies. Esperemos que no se confirme su presencia.
Los suelos no están constituidos solo por minerales. Son una mezcla de roca desintegrada y materia orgánica, aire y agua. Son un ecosistema vivo de complejas relaciones ecológicas producidas por sus numerosos habitantes. La diversidad de organismos del suelo tiene un papel muy importante en sus características físicas y en su productividad. Y un suelo productivo puede tardar cientos o miles de años en formarse.
Gracias a la participación de la sociedad vamos avanzando en el conocimiento de este mundo subterráneo. Es importante conocer las relaciones ecológicas de estos inmigrantes ilegales que seguramente han cambiado y seguirán cambiando las relaciones tróficas de los organismos nativos de nuestros suelos.
Carlos Galindo Leal