¿Por dónde migra la mariposa monarca? Caminos de Michoacán y pueblos que voy pasando....
A pesar de que los sitios de hibernación de la mariposa Monarca se descubrieron en 1975 en Michoacán y en el Estado de México, aún quedan muchas interrogantes sobre su ruta migratoria. ¿Por donde migran las mariposas? ¿Siguen la misma ruta año con año? ¿Llegan a México al mismo tiempo cada año? ¿Cuánto dura la migración? ¿Y por dónde regresan? No es facil estudiar las migraciones pero gracias a la participación de la sociedad en este proyecto desarrollado por el naturalista carlos2, estamos encontrando algunas de las respuestas.
Los sitios de hibernación de la mariposa Monarca en México son una maravilla. Desde su descubrimiento en 1975 millones de turistas nacionales y extranjeros han sido testigos de este increible fenómeno. Varios "santuarios" en los bosques de oyamel en Michoacán y en el Estado de México, son utilizados por millones de mariposas de la "generación Matustalén" que viaja desde el sureste de Canadá y noreste de Estados Unidos para pasar cinco meses en el centro de Mëxico.
La generación Matusalén, a diferencia de sus tatarabuelos, abuelos, padres, hijos, nietos y tataranietos vive entre ocho y nueve meses. Nace en el otoño y vuela un par de meses hacia el sur para escapar de las inclemencias del invierno en esas latitudes. Llega al centro de México a finales de octubre y principios de noviembre para pasar tranquilamente cinco meses en los bosques templados por arriba de los 3,000 metros, antes de emprender el vuelo de regreso al norte de México y sur de Estados Unidos.
El proyecto Sitios de pernocta de la Mariposa Monarca está documentando los sitios de descanso a lo largo de la ruta migratoria de este carismático lepidóptero (alas con escamas). En su migración, las mariposas vuelan un promedio de 50 kilómetros por día y descansan por las tardes en fragmentos de bosque, a menudo cerca de arroyos o ríos, antes de continuar. Ahora sabemos en donde descansan las mariposas y lo importante que es el conservar estos espacios para mantener el maravilloso fenómeno de la migración.
Carlos Galindo Leal