Guacamaya leaks en San Luis Potosí: rojo + verde = marrón
Desde 2019 se han registrado híbridos de guacamaya verde y roja en la Sierra de Álvarez en San Luis Potosí. Estas observaciones están fuera del área de distribución natural de ambas especies mexicanas. ¿Cómo llegaron a esta región? Debido a la su capacidad de vuelo, esta población híbrida podría afectar a la guacamaya verde de la Sierra Madre Oriental, considerada en peligro de extinción.
La primera observación de este fenómeno la registró la naturalista paulinach en septiembre de 2019. La observación incluyó una pareja de guacamayas, una roja y una verde identificándolas en principio como guacamayas verdes. El naturalista opuntia24 sugirió que una de ellas era un híbrido entre las dos especies y así se confirmó la identificación.
Desde entonces se han incluido otra media docena de observaciones en esa región. Además, se han observado también híbridos entre la guacamaya verde y la guacamaya azul amarilla de Sudamérica, introducida en San Luis Potosí. Las observaciones provienen del “Rancho las Guacamayas” en la comunidad de San José Nogalitos en el municipio de San Nicolás Tolentino, San Luis Potosí.
Las guacamayas son los miembros más grandes de la familia de los loros, pericos y guacamayas. La verde mide alrededor de 70 cm, mientras que la roja alcanza hasta 90 cm, incluyendo la larga cola. Por lo menos cuatro especies se han extinguido, las guacamayas de Cuba y de Puerto Rico, la guacamaya glauca de Sudamérica y la guacamaya Spix de Brasil.
En México, las guacamayas han jugado un papel central en la cosmovisión de los pueblos antiguos teotihuacanos, zapotecos, mayas, mexicas, entre otros. El sitio arqueológico de Paquimé (Casas Grandes) en Chihuahua fue un lugar de acopio, cría y distribución de estas aves con fines religiosos, originarias de lugares tan remotos como las selvas húmedas de Veracruz.
Desafortunadamente, como aves espectaculares y carismáticas sus poblaciones han sido blanco del tráfico, reduciendo su área de distribución, lo que aunado al deterioro de las selvas las ha colocado a ambas en la categoría de especies en peligro de extinción.
Desde 2008, la comercialización de cualquier especie nativa de la familia (22 especies) es ilegal, ya que todas están en alguna categoría de riesgo. En particular, las grandes guacamayas, también conocidas como papagayos fueron mascotas favoritas de muchos.
Estos híbridos en la Sierra de Álvarez son producto de la introducción de por lo menos tres especies en esa región, ya que no hay registros históricos de las especies en esa zona. Las introducciones de estas aves al Rancho las Guacamayas se han hecho desde hace aproximadamente 20 años y actualmente la población alcanza varios cientos (+500) de individuos.
A pesar de que el espectáculo de las guacamayas en vida silvestre es muy atractivo, esta población de híbridos significa un gran riesgo para las poblaciones naturales de guacamayas.
Las guacamayas se desplazan decenas de kilómetros diariamente en busca de alimentos. En la región se alimentan de frutos de paraíso, nueces, pitayo, zapotes y zapotillo, aguacatillo, bellotas, tejocotes, entre muchos otros.
La zona de la Huasteca en donde viven poblaciones naturales de la guacamaya verde se encuentra a aproximadamente 100 km en línea recta.
Si bien existen casos de hibridaciones naturales, en este ejemplo la hibridación es intencional y las dos especies mexicanas involucradas se consideran en peligro de extinción.
La hibridación con poblaciones naturales puede resultar en una grave afectación para estas últimas, en particular para la guacamaya verde de la Sierra Madre Oriental, considerada recientemente como genéticamente distinta a las poblaciones de la Sierra Madre Occidental y Sierra Madre del Sur.
Las dos especies mexicanas de guacamayas son la verde o militar y la roja o escarlata. La guacamaya verde se distribuye desde Oaxaca hasta Sonora y hasta Nuevo León a través de las selvas secas y Sierras Madre Occidental y Oriental. Mientras que la guacamaya roja habita selvas húmedas de Chiapas, Tabasco y Veracruz.
Desde 2013 cerca del Parque Nacional Palenque en Chiapas y en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas en Veracruz se han reintroducido exitosamente poblaciones de la guacamaya roja que se hallaba prácticamente restringida a la Reserva de la Biosfera de Montes Azules en Chiapas.
Es importante rescatar a estas dos especies que han sido parte fundamental de la ecología y de la cultura en las selvas de México. La hibridación inducida puede ser una amenaza más, a las ya sufridas por estas carismáticas aves.