La carpita morelense tranquila en Chapultepec

Carpita morelense.. Foto sgss (CC) BY-NC

En 2014 comenzó una de las experiencias de reintroducción de peces de agua dulce más importantes documentadas en México: la recuperación de una población de carpita morelense en el Parque Estatal Urbano Barranca de Chapultepec, en Cuernavaca.

Durante décadas, la contaminación, el deterioro de los cuerpos de agua y la introducción de peces exóticos redujeron la distribución y pusieron en riesgo las poblaciones de la carpita morelense. Este pequeño pez de agua dulce endémico de Morelos, vive en el sistema de barrancas al poniente de Cuernavaca y en un manantial endorreico conocido como la laguna de Hueyapan, en el municipio de Jiutepec. 

¿Qué le pasó?

Durante los últimos 50 años, la carpita morelense, también conocida como carpita del Balsas, perdió aproximadamente 49% de su distribución original. La expansión urbana de Cuernavaca y la falta de tratamiento adecuado de las aguas residuales deterioraron muchos de los arroyos donde vivía.

A esto se sumó la introducción de especies exóticas. En el arroyo de la Barranca de Chapultepec se habían establecido la trucha arcoíris y la carpa común, especies que las depredan o compiten con ellas. Parte de la dieta de estas especies son larvas de macroinvertebrados.

La situación era especialmente delicada porque las poblaciones que todavía sobrevivían eran pequeñas y estaban sometidas a las mismas amenazas.

¿Qué se hizo?

Antes de mover un solo pez, los investigadores evaluaron si la reintroducción era biológicamente viable. El proyecto siguió las Directrices de la Comisión para Supervivencia de las Especies (SSC) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para reintroducciones y otras translocaciones de conservación, tomando en cuenta el conocimiento disponible sobre la historia de vida de la especie.

También se estudió la variación genética de las poblaciones conocidas para determinar cuáles podían aportar individuos a la población fundadora. Debido a que las poblaciones silvestres eran pequeñas, se decidió recolectar pocos individuos de diferentes sitios y hacerlo después de la temporada reproductiva, para reducir el impacto sobre las poblaciones de origen.

Restaurar el arroyo antes de liberar los peces

El primer paso en Chapultepec no fue liberar carpitas, sino retirar a los peces invasores. Con la participación del Laboratorio de Ictiología del CIB-UAEM y del personal del parque, se utilizaron equipos de electropesca y redes para eliminar las truchas arcoíris y las carpas comunes que habían sido introducidas en el arroyo.

El objetivo era crear nuevamente las condiciones necesarias para que la carpita pudiera sobrevivir y reproducirse.

72 peces para comenzar de nuevo

Una vez retiradas las especies invasoras, en 2014 se reintrodujeron 72 de la carpitas morelenses de diferentes tamaños. Los peces procedían de un arroyo de la Barranca La Primavera, situado aproximadamente a cuatro kilómetros de Chapultepec. La población de origen también se encontraba amenazada por la contaminación y las descargas de aguas residuales, por lo que la translocación tenía además el propósito de reducir el riesgo de perder esas carpitas.

Los peces fueron capturados por la mañana, trasladados inmediatamente y liberados en el arroyo de Chapultepec.

¿Qué cambió?

Los primeros resultados fueron cautelosos. A comienzos de 2015 todavía no se podía afirmar que se hubiera establecido una población. Sin embargo, posteriormente comenzaron a encontrarse ejemplares jóvenes nacidos en el arroyo.

Para finales de 2015 se estimaban alrededor de 300 carpitas, muchas de ellas juveniles producto de la reproducción ocurrida durante la primavera. Para finales de 2016 la población había superado los 1,000 individuos y se habían registrado tres eventos reproductivos.

El proyecto incorporó un programa de monitoreo posterior a la liberación para seguir la evolución de la población y evaluar periódicamente la calidad del agua, así como la presencia de depredadores y otras posibles amenazas.

Una segunda oportunidad

La reintroducción convirtió al arroyo de Chapultepec en un refugio para la carpita morelense dentro de su antigua área de distribución.

El caso también mostró que reintroducir una especie no consiste simplemente en trasladar animales de un sitio a otro. Primero fue necesario conocer la situación de las poblaciones silvestres, seleccionar cuidadosamente a los individuos fundadores, eliminar las especies invasoras y preparar el sitio receptor. Después fue indispensable mantener un seguimiento para saber si los peces sobrevivían y se reproducían.

El caso de Chapultepec fue documentado por la UICN como una experiencia de reintroducción de la carpita morelense y posteriormente incorporado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) como un estudio de caso de conservación en La biodiversidad en Morelos. Estudio de Estado 2.

¿Ya está a salvo?

No. La recuperación de la población de Chapultepec representa un avance importante, pero la especie continúa enfrentando amenazas.

La carpita morelense está catalogada como Amenazada (A) en la NOM-059-SEMARNAT-2010, mientras que la evaluación de la Lista Roja de la UICN la considera En Peligro (EN). Entre las principales amenazas continúan la contaminación de los cuerpos de agua, el manejo y extracción del agua y la presencia de especies invasoras.

Además, la población que dio origen a la reintroducción era pequeña, por lo que los investigadores han señalado la necesidad de mantener el monitoreo y considerar nuevas reintroducciones a partir de poblaciones cercanas.

Guardianes de la biodiversidad

La recuperación de la carpita morelense fue impulsada por un equipo de investigadores y conservacionistas vinculados con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y el Gobierno del Estado.

Entre las personas directamente involucradas en el proyecto de reintroducción estuvieron Topiltzin Contreras-MacBeath, Humberto Mejía Mojica, Juan Manuel Rivas González e Ignacio Preciado Chino. Los cuatro  publicaron el estudio que documentó la reintroducción de la carpita en la publicación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) de 2016.

Contreras-MacBeath y Rivas González habían investigado previamente la distribución y las amenazas de la especie, mientras que el Laboratorio de Ictiología del Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEM participó en las investigaciones y en las acciones de conservación. Ignacio Preciado desarrolló además una investigación de maestría específicamente sobre la reintroducción de la carpita morelense en la Barranca de Chapultepec.

El proyecto contó también con la participación del personal encargado del Parque Estatal Urbano Barranca de Chapultepec, que colaboró en la extracción de los peces invasores y en el manejo del arroyo. La conservación de la especie se incorporó al programa de manejo del área protegida, convirtiendo el sitio en un santuario para la de la carpita morelense.

¿Qué hace excepcional este caso?

La historia de la carpita morelense muestra que recuperar una especie puede significar recuperar también el lugar que necesita para vivir.

En Chapultepec no bastó con liberar 72 peces. Fue necesario recuperar el arroyo, retirar especies invasoras, conocer la diversidad genética de las poblaciones, involucrar a investigadores y responsables del área protegida y mantener un programa de seguimiento. Por ello, el caso ha sido señalado como una de las primeras experiencias de reintroducción de un pez dulceacuícola documentadas en México y como un posible modelo para recuperar otras especies acuáticas amenazadas.


Referencias

Contreras-MacBeath, T. 2020. “La creación de un santuario para la carpita morelense (Notropis boucardi)”. En: La biodiversidad en Morelos. Estudio de Estado 2. Vol. III. CONABIO, México, pp. 316–318.

Contreras-MacBeath, T., H. Mejía Mojica, M. Rivas González e I. Preciado Chino. 2016. “Re-introduction of the Morelos minnow in the ‘Barranca de Chapultepec’ protected area, Cuernavaca, Morelos, Mexico”. En: Soorae, P. S. (ed.), Global Re-introduction Perspectives: 2016. Case-studies from around the globe. IUCN/SSC Reintroduction Specialist Group y Environment Agency-Abu Dhabi, pp. 25–29.

Contreras-MacBeath, T. y J. M. Rivas. 2007. “Threatened fishes of the world: Notropis boucardi (Günther 1868) (Cyprinidae)”. Environmental Biology of Fishes 78: 287–288.

Gobierno del Estado de Morelos. 2016. “Acuerdo por el que se publica el resumen del Programa de manejo del Parque Estatal Urbano Barranca de Chapultepec”. Periódico Oficial Tierra y Libertad, 10 de agosto de 2016.

IUCN/SSC. 2013. Guidelines for Reintroductions and Other Conservation Translocations. Version 1.0. Gland, Switzerland: IUCN Species Survival Commission.

Preciado, C. I. 2012. Análisis de la distribución y algunos aspectos poblacionales de Notropis boucardi (Cyprinidae) en las Barrancas de Cuernavaca, Morelos, México. Tesis de licenciatura. Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Preciado, C. I. 2014. Reintroducción de Notropis boucardi (Cyprinidae) en el Área Natural Protegida Estatal Barranca de Chapultepec, Morelos, México. Tesis de maestría. Centro de Investigaciones Biológicas, Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Rosas-Flores, C. J. 2013. Filogeografía y variación genética de las poblaciones de Notropis boucardi y Notropis moralesi del estado de Morelos. Tesis de licenciatura. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

SEMARNAT. 2010. NOM-059-SEMARNAT-2010. Protección ambiental—Especies nativas de México de flora y fauna silvestres—Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio—Lista de especies en riesgo.

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