¡El blanquito en el arroz! Pecaríes albinos en el Cerro de la Silla en Monterrey

Foto: Nayelli Rivera

Los animales albinos no son comunes en la naturaleza ya que son presa fácil de sus depredadores. Observaciones en la plataforma iNaturalistMX revelan que los pecaríes de collar pueden mantener individuos albinos en sus poblaciones por varias generaciones. El 8 de diciembre de 2014 la naturalista bionayelli26 registró por primera vez un grupo de pecaríes de collar con dos individuos radicalmente distintos: ¡un par de albinos! 

Al parecer estos pecaríes albinos inmortalizados en iNaturalistMX son parte de una manada de alrededor de una o dos docenas de individuos de coloración normal que viven en el Parque Nacional Cerro de la Silla en Monterrey, y frecuentan la subida al teleférico en la colonia Bosques de la Pastora. Seguramente están hartos de subir a pie.

En las fotografías se detecta que los vecinos del parque proporcionan alimento (granos y verduras) a estos animales, por lo que se ha facilitado su observación. De hecho, en esta zona hay varios registros de pecaríes en plenas calles de la ciudad, seguramente buscando más alimento. Sin embargo, no se recomienda proporcionarles alimento ya que son animales silvestres impredecibles, y puede haber conflictos con seres humanos.  

Desde 2014, varios naturalistas han continuado reportando a esta familia bicolor, incluyendo algunas crías.

Debido a la rareza del albinismo en la naturaleza, distintas culturas les han conferido un estatus mitológico a los animales albinos. Los indígenas norteamericanos consideraban que los bisontes blancos eran fuente de poder y buena fortuna. El temeroso cachalote blanco de la novela de Moby Dick también escapó innumerables veces de sus perseverantes perseguidores, llevando arpones clavados en su espalda. Los leones blancos, símbolo de pureza conexión divina, sabiduría, han sido importantes en la mitología africana. En la India y otras partes de Asia, los elefantes blancos son reverenciados, aunque no estén en la habitación. Y en la mitología mexicana, no podemos olvidar al incansable caballo blanco que en un día domingo feliz arrancara.

El común denominador de esta selección de animales blancos es que todos son mamíferos con complejas estructuras sociales, lo que como veremos más adelante puede ayudar a la sobrevivencia de los albinos.

El pecarí de collar es una especie ampliamente distribuida desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina. En México, ocupa desde zonas áridas en el desierto de Sonora hasta las selvas tropicales de la península de Yucatán y recibe un sinnúmero de nombres: javalina, saíno, coche de monte, kitam (del maya chitam), y coyámel) del náhuatl coyametl). Es una especie con alta presión de cacería en todo el territorio mexicano. Como otros pecaríes, es de conducta social, vive en grupos de una o dos docenas de individuos con territorios de alrededor de 245 hectáreas, las hembras y los machos son similares.

No hay que confundir a los pecaríes con los jabalíes. Aunque son parientes cercanos y se parecen físicamente, los pecaríes pertenecen a la familia nativa del continente americano Tayassuidae, mientras que jabalíes y cerdos, parientes de la familia Suidae, provienen de Eurasia y África, aunque han sido introducidos en muchos continentes.  A diferencia de cerdos y jabalíes, los pecaríes tienen orejas y rabo pequeños, sus colmillos son cortos y rectos y viven en grupos.

Aunque en la naturaleza las variaciones en la pigmentación de los animales son el pan de cada día, el albinismo no es común. El albinismo es causado por un gen recesivo, por lo que solo se manifiesta cuando los dos progenitores lo transfieren. El resultado es una falta del pigmento melanina en la piel y los ojos. Los albinos suelen tener los ojos muy claros (azules) o bien rosados o rojos, lo que los hace más sensibles a la luz.

Hay otros tres fenómenos en los mamíferos que tienen que ver con la melanina: el leucismo también es una falta de pigmentación, pero en este caso no sucede en los ojos, el piebaldismo que sucede cuando falta pigmento en regiones específicas del cuerpo y la coloración típica de la especie aparenta tener manchas y el melanismo, que es el exceso de pigmentación y que produce individuos de pelo completamente negro.  

Previos blanquitos en el arroz

Otro dato muy interesante y complementario fue proporcionado por el naturalista arturo3 quien apuntó que había leído el trabajo Mamíferos nativos del Cañón de Huajuco, Santiago, Nuevo León (1998), en donde se reportaron dos pieles de individuos albinos casados en 1979 en la Presa de la Boca, a 34 kilómetros al sur de Monterrey.  Por la cercanía a las observaciones de iNaturalistaMX y este reporte, podríamos hipotetizar que los individuos albinos están emparentados a los reportados hace 45 años y que esta diferencia  genética se ha mantenido por todo este tiempo. De las 1048 observaciones de pecaríes de collar en la plataforma para México, las únicas observaciones de pecaríes albinos provienen de una región cercana a las pieles reportadas.

Los individuos albinos en cualquier especie tienen un mayor riesgo de ser depredados, primero porque pierden la ventaja que les da el camuflaje de su pelo o piel, y segundo porque su vista es afectada. Podríamos especular que la línea genética de los albinos se ha mantenido en esta población debido a la conducta social de los pecaríes que protegen a las crías de la manada de los depredadores. De esta forma, los pecaríes blancos del Cerro de la Silla pasarían al salón de la fama de los animales mitológicos. Ojalá que los valoremos tanto como muchas culturas lo han hecho con sus fantásticos animales blancos.

 

 

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