Perrito llanero mexicano: el ingeniero de los pastizales

(c) Juan Manuel Ramírez Cerda (CC) BY-NC

El perrito llanero mexicano es un pequeño roedor que puede transformar un paisaje entero. Excava madrigueras, remueve y airea el suelo, favorece la infiltración del agua, modifica la vegetación y proporciona alimento y refugio a numerosas especies. Es endémico de México y actualmente sólo se encuentra en partes de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas. Está considerado En Peligro de Extinción en la NOM-059-SEMARNAT-2010. Gobierno de México

Su historia de conservación demuestra que recuperar una especie puede significar también restaurar las relaciones ecológicas que mantienen funcionando un ecosistema.

¿Qué le pasó?

Durante mucho tiempo los perritos llaneros fueron considerados competidores del ganado porque se alimentan de la vegetación de los pastizales. Sus colonias fueron eliminadas, envenenadas o transformadas para agricultura y ganadería. A esto se sumaron la extracción de agua, la fragmentación del hábitat y otras modificaciones de los pastizales. CONAFOR estima que se perdió aproximadamente 65% de la distribución histórica del perrito llanero mexicano. Gobierno de México

El problema es particularmente grave porque esta especie tiene naturalmente una distribución muy restringida. Un estudio de 1993 estimó que entonces ocupaba una región de apenas unos 600 km², distribuida entre grandes valles áridos asociados principalmente con determinados tipos de suelo. ScienceDirect

Cuando desaparecen los perritos llaneros no desaparece solamente una especie. El pastizal comienza a cambiar.

Fechas clave

1892 — Se describe la especie. Clinton Hart Merriam describe científicamente a Cynomys mexicanus. Es una de las cinco especies conocidas de perritos llaneros y la única restringida a México. Gobierno de México

Finales del siglo XX — Se documenta su reducción. Los estudios sobre su distribución muestran que sus poblaciones están cada vez más restringidas y fragmentadas por la transformación de los pastizales. ScienceDirect

2010 — Comienza una recuperación en Zacatecas. Se establece una colonia mediante la reintroducción de aproximadamente 100 perritos llaneros en el ejido Tanque Nuevo, dentro de la región de Sierra La Mojonera. Gobierno de México

2015 — La colonia alcanza al menos 1,500 individuos. Cinco años después, CONANP reporta la presencia de al menos 1,500 perritos llaneros, y los individuos de la colonia recuperada comienzan a utilizarse para establecer otras poblaciones. Gobierno de México

2019 — Una estrategia nacional. CONANP publica el Programa de Acción para la Conservación de los Perritos Llaneros, integrando décadas de conocimiento para orientar el monitoreo, manejo y recuperación de sus poblaciones y hábitat. Gobierno de México

2023–2024 — Nuevas translocaciones. En San Luis Potosí se trasladan perritos llaneros desde una población amenazada hacia un sitio dentro de su distribución histórica. Durante 2024 se registran los primeros nacimientos en la nueva colonia de Noria de los Cedros. Ovis

¿Qué se hizo?

La recuperación ha combinado protección del hábitat, manejo de los pastizales, translocación de individuos, establecimiento de nuevas colonias y monitoreo.

Uno de los casos más interesantes ocurrió en Sierra La Mojonera, Zacatecas. A partir de 2010 se estableció una población de aproximadamente 100 individuos en el ejido Tanque Nuevo. La colonia sobrevivió y comenzó a reproducirse. Cinco años después se detectaron al menos 1,500 individuos. El éxito permitió pasar a una segunda etapa: utilizar animales de las poblaciones recuperadas para repoblar otros sitios de su distribución histórica, como Ciénega de Rocamontes. Gobierno de México. Más recientemente, en el Altiplano Potosino se han realizado translocaciones acompañadas de manejo del hábitat y seguimiento de las nuevas poblaciones. Ovis

Pero trasladar animales no es suficiente. La genética también importa. Los estudios muestran diferencias genéticas entre poblaciones silvestres y cautivas y una relación entre el tamaño de las colonias y su diversidad genética. Por ello, una reintroducción debe considerar de dónde proceden los individuos y qué población se pretende recuperar. ScienceDirect

¿Se recuperó la población?

En algunos sitios, sí; la especie en conjunto, todavía no. El caso de Tanque Nuevo demuestra que una colonia puede recuperarse rápidamente cuando dispone de hábitat adecuado y protección: de alrededor de 100 individuos reintroducidos en 2010 a por lo menos 1,500 registrados cinco años después. Gobierno de México. Sin embargo, el perrito llanero mexicano continúa teniendo una distribución restringida y fragmentada y permanece clasificado como En Peligro de Extinción en México. Conanp

¿Qué cambió en el ecosistema?

Los perritos llaneros son considerados ingenieros del ecosistema: organismos que al realizar sus actividades cotidianas modifican físicamente su ambiente y crean condiciones que utilizan muchas otras especies.

Trabajan debajo del suelo

Sus madrigueras forman extensas redes subterráneas. Al excavar, los perritos remueven y airean el suelo, favorecen la infiltración del agua y movilizan nutrientes. Sus excretas también incorporan nutrientes al suelo. Gobierno de México. Por eso una colonia no es solamente una población de roedores. Es también una enorme área donde miles de pequeños excavadores modifican continuamente el suelo.

También transforman lo que sucede sobre el suelo

Los perritos llaneros comen pastos y otras plantas y mantienen baja la vegetación alrededor de sus madrigueras. Esto les permite detectar con mayor facilidad a sus depredadores. El resultado acumulado es un paisaje más abierto. Su actividad limita el establecimiento de arbustos y favorece la persistencia de los pastizales. Gobierno de México Esta relación se ha demostrado de manera particularmente clara en los pastizales de Janos, Chihuahua, aunque allí la especie involucrada es el perrito llanero de cola negra.

Entre 1988 y 2004, el complejo de colonias de Janos disminuyó 73 %, mientras la densidad cayó de aproximadamente 25 a sólo 2 individuos por hectárea. Cuando desaparecieron los perritos llaneros, los investigadores documentaron una rápida invasión de arbustos y cambios profundos en la comunidad de vertebrados. PubMed Central (PMC). Es una demostración extraordinaria de una relación que normalmente no vemos: perritos llaneros → control de arbustos → mantenimiento del pastizal → hábitat para otras especies.

Sus madrigueras se convierten en casas para otros animales

Los túneles abandonados proporcionan refugio a otros habitantes del pastizal. Entre ellos se encuentran el tecolote llanero, además de reptiles y anfibios que utilizan las madrigueras como refugio. Gobierno de México. Por ello, al recuperar una colonia de perritos llaneros se recuperan también estructuras físicas del hábitat que pueden ser utilizadas por otras especies.

¿Y quién se come a los perritos llaneros?

El perrito llanero ocupa una posición central en la red trófica de los pastizales. Es un herbívoro relativamente abundante que transforma plantas en biomasa animal disponible para numerosos depredadores. Entre sus depredadores se encuentran el águila real, zorra gris, gato montés, puma, halcón peregrino, halcón mexicano y serpientes de cascabel. Animal Diversity Web

La relación puede representarse de manera sencilla: pastos y hierbas → perritos llaneros → águilas, halcones, zorros, gatos monteses, serpientes y otros depredadores. Pero, nuevamente, el proceso no termina allí: perritos → excavación + herbivoría → suelo y vegetación modificados → pastizal abierto → hábitat para otras especies. Por eso su importancia es simultáneamente trófica y física.

Recuperar relaciones, no solamente especies

El caso del perrito llanero muestra con particular claridad que una restauración ecológica no consiste únicamente en aumentar el número de individuos de una especie. Al recuperar una colonia regresan simultáneamente: la herbivoría, la excavación del suelo, la infiltración del agua, el reciclaje de nutrientes, el control de arbustos, las madrigueras utilizadas por otras especies y una importante fuente de alimento para los depredadores.

En otras palabras, regresa una parte del funcionamiento del pastizal. Por eso el perrito llanero puede considerarse simultáneamente una especie clave, un ingeniero del ecosistema y una especie cuya conservación beneficia a muchas otras.

¿Ya está a salvo?

No. Aunque existen experiencias exitosas de reintroducción y recuperación local, el perrito llanero mexicano continúa restringido a una pequeña región del norte y centro-norte de México y sus colonias permanecen amenazadas por la conversión de pastizales, agricultura, ganadería intensiva, fragmentación y otras modificaciones del hábitat. Gobierno de México

Además, las colonias pequeñas presentan otro problema menos visible: la pérdida de diversidad genética. Se ha encontrado una correlación entre el tamaño de las colonias y su diversidad genética, consistente con efectos más fuertes de deriva genética y/o endogamia en poblaciones pequeñas. ScienceDirect

La recuperación, por tanto, no consiste simplemente en tener más perritos llaneros. Requiere colonias suficientemente grandes, conectadas y genéticamente viables, dentro de extensiones de pastizal capaces de mantener los procesos ecológicos que la especie genera.

La lección es particularmente clara: cuando desaparece el perrito llanero no perdemos solamente un pequeño mamífero. Comienza a desaparecer el ecosistema que ayudaba a construir.

Referencias principales

Ceballos, G., E. Mellink & L. R. Hanebury. 1993. Distribution and conservation status of prairie dogs Cynomys mexicanus and Cynomys ludovicianus in Mexico. Biological Conservation 63: 105–112. ScienceDirect

Ceballos, G. et al. 2010. Rapid decline of a grassland system and its ecological and conservation implications. PLoS ONE 5: e8562. PubMed Central (PMC)

CONANP. 2019. Programa de Acción para la Conservación de las Especies: Perritos Llaneros (Cynomys ludovicianus y Cynomys mexicanus). Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, México. Gobierno de México

CONAFOR. 2018. Perrito llanero mexicano, el ingeniero de la pradera. Comisión Nacional Forestal, México. Gobierno de México

Pando-Moreno, M., L. Reyna, L. Scott & E. Jurado. 2013. Caracterización del suelo en colonias de Cynomys mexicanus Merriam, 1892 en el noreste de México. Revista Mexicana de Ciencias Forestales 4(17): 98–105. Ciencias Forestales INIFAP

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