Una violinista urbana en tierras mexicas

Martin Sánchez Vilchis

martes, 27 de mayo de 2014

La araña violinista del Valle de México, fue descrita científicamente apenas en 2019. El naturalista Jaico la fotografió en la pared de su oficina cerca del centro de Coyoacán en la Ciudad de México en 2014. Como todo buen naturalista y amante de la música clásica, la tomó con un papel y la llevó a un terreno baldío para que continuara su carrera musical. No se dio cuenta que había fotografiado una nueva especie para el planeta.  

Sus observaciones llamaron la atención de investigadores de la UNAM y de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, quienes describieron la especie utilizando métodos moleculares a partir de individuos que cohabitaban con el naturalista martinsv. Al día de hoy hay más de 300 observaciones de esta nueva y endémica araña del centro de México.

Las arañas violinistas, o arañas de rincón, son ampliamente conocidas en el mundo de la medicina porque su mordedura provoca en muchos de los casos, lesiones por la muerte de las células de la piel (dermonecróticas). Su veneno contiene varias enzimas que destruyen las células que revisten los vasos sanguíneos.

“Loxoscelismo”, es el término médico, derivado del nombre científico de las violinistas, que se utiliza para referirse a lesiones provocadas por la mordedura de estas arañas. Existen dos tipos: el loxoscelismo cutáneo, -siendo el más común- y el loxoscelismo sistémico, poco común y de mayor riesgo para las personas. En este último, el daño es ocasionado cuando el veneno penetra en vasos sanguíneos más grandes, provocando la difusión del veneno por el sistema.

Para identificar a simple vista a una araña violinista, es necesario poner atención en cuatro características de su cuerpo: 1. Son arañas relativamente pequeñas de patas largas, casi nunca superan los cuatro centímetros de cuerpo y patas; 2. Tienen seis ojos dispuestos en tres pares, un par al centro de la cabeza y dos pares laterales; 3. En general son de color pardo y en el prosoma, que es la parte donde se encuentran las patas y la cabeza, tienen una mancha más oscura en forma de violín aunque no siempre es muy clara. 4. Su prosoma tiene forma de pera.

La mordedura de una violinista, de primera instancia no es dolorosa, sin embargo, horas después de la lesión se presenta una mancha de color morado alrededor de la mordida, además de mucho dolor y en algunos casos, fiebre.

Alguna medidas de prevención son:

  • Mantener limpieza en los rincones de la casa, especialmente en sitios oscuros.
  • En la noche, antes de acostarse, revisar y sacudir la ropa de cama.
  • En la mañana, al levantarse, revisar y sacudir con cuidado la ropa y zapatos.
  • Evitar andar descalzo y cuidar que los niños usen huaraches o zapatos..
  • Retirar las camas de la pared.
  • Tener cuidado al tomar cuadros o espejos, colgados de la pared.
  • Cuidado al cargar materiales de construcción como tejas, tabiques y leña apilada, ya que son refugios favoritos de alacranes, arañas y chinches. Se pueden usar guantes de carnaza o apoyarse con un palo de escoba. (CENAPRECE, 2016).

En caso de mordedura, se recomienda:

  • Acudir lo más pronto posible a la unidad de salud más cercana.
  • Evitar usar remedios caseros, ya que eso sólo retrasa la atención adecuada y se corren riesgos por complicaciones.
  • Si es una extremidad, elevar a un nivel por encima del corazón.
  • Mantener al paciente en reposo y en una posición cómoda. Evitar movimientos innecesarios.
  • No hacer cortes ni punciones en la piel y no colocar torniquetes.
  • Limpiar el área afectada con agua y jabón.
  • No utilizar desinfectantes o antisépticos que coloreen la zona, ocultándola.
  • De ser posible, capturar a la araña con pinzas, meterla en un frasco y llevarla para su identificación (CENAPRECE, 2016) y por supuesto, ¡subir tu observación en iNaturalistMX!

En el mundo se conocen alrededor de 140 especies de arañas violinistas y en México viven 40 especies distribuídas en todos los estados (a pesar de que iNaturalistMx no cuenta con registros en Tabasco), la mayor diversidad en el mundo, de las cuales 38 son nativas de nuestro país. A la fecha, dos especies se consideran introducidas: la araña violinista café norteamericana y la araña reclusa parda del Mediterráneo.

Las arañas violinistas pertenecen a la familia de las arañas sicario y violinistas, en honor a los sicarios o asesinos asalariados (y a los músicos no asalariados), junto con otros dos grupos: las arañas areneras de seis ojos del sur de África y las arañas sicario de centro y Sudamérica que a pesar de que no viven en México, también de son importancia médica debido a su potente veneno necrótico.

La mayor diversidad de arañas violinistas en México está en el norte, específicamente en Baja California, Baja California Sur y Sonora, donde viven cinco especies en cada estado. La araña violinista de Yucatán fue la primera en ser descrita en México apenas en 1938. A pesar de su toxicidad, el análisis químico del veneno ha desentrañado diversas aplicaciones biotecnológicas y farmacológicas potenciales. En 2020 se describió otra especie nueva de violinista, esta vez del estado de Hidalgo.

Nos quedamos con una pregunta inquietante. ¿Por qué las arañas violinistas se han descrito tan tardíamente? Y en particular ¿Por qué la araña violinista de la Cuenca de México, apenas se descubrió hace unos años? ¿Será que su población y su distribución van en aumento? ¿Los amantes de las arañas son escasos? o simplemente son demasiado sutiles al interpretar su instrumento…

Cuando veas una araña, tómale una buena foto y súbela a iNaturalistMX, ¡podría ser una nueva especie!

Iván Montes de Oca Cacheux y Carlos Galindo Leal

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