Islas mexicanas: una historia de recuperación

Las islas mexicanas albergan una biodiversidad extraordinaria, con numerosas especies que no existen en ningún otro lugar del planeta. Pero precisamente por haber evolucionado durante miles o millones de años en aislamiento, sus plantas y animales son especialmente vulnerables cuando llegan especies que nunca habían estado presentes.
Durante siglos, las personas introdujeron accidental o intencionalmente gatos, ratas, ratones, cabras, borregos, cerdos, conejos, burros, caballos y perros a las islas. Estos mamíferos transformaron profundamente algunas islas: depredaron aves y reptiles, consumieron huevos y semillas, eliminaron vegetación, erosionaron los suelos y alteraron las redes ecológicas.
México emprendió uno de los programas de restauración insular más importantes del mundo. De han eliminado exitosamente 60 poblaciones de mamíferos invasores en 39 islas, y 30 de ellas habían quedado completamente libres de mamíferos invasores. Las acciones abarcaron casi 57,000 hectáreas.
Las islas funcionan de manera distinta a los grandes territorios continentales. Su aislamiento favorece la evolución de especies únicas, pero muchas de ellas evolucionaron sin mamíferos depredadores o grandes herbívoros.
Cuando llegaron gatos y ratas, numerosas aves marinas que anidaban en el suelo quedaron expuestas a depredadores frente a los que tenían pocas defensas. Los roedores también consumieron huevos, polluelos, semillas e invertebrados.
Las cabras, borregos y conejos consumieron plantas que nunca habían evolucionado bajo una presión de herbivoría semejante. Al impedir la regeneración de árboles y arbustos dejaron el suelo expuesto, aumentando la erosión. Los cerdos, además, removieron el suelo y modificaron el hábitat.
En las islas mexicanas, los mamíferos invasores estuvieron asociados con una gran proporción de las extinciones insulares registradas y provocaron efectos directos como depredación, competencia, destrucción del hábitat y erosión, además de alteraciones indirectas de las redes tróficas.
Las campañas mexicanas han eliminado poblaciones de 11 especies de mamíferos introducidos o trasladados fuera de su distribución natural:
La mayoría son especies domésticas o exóticas que fueron introducidas por las personas. El caso del ratón de cactus de Cedros es diferente: se trata de un mamífero nativo mexicano que fue trasladado a una isla donde no ocurría naturalmente y allí se convirtió en una especie invasora.
Los efectos dependen del invasor.
Gato y perro→ aves, reptiles y pequeños vertebrados.
Los gatos ferales pueden matar adultos, juveniles y polluelos. En colonias reproductivas pequeñas, una población reducida de gatos puede tener un impacto desproporcionado.
Rata negra, rata gris y ratón casero euroasiático→ huevos, polluelos, semillas e invertebrados.
Además de depredar animales pequeños, pueden modificar la regeneración de plantas y alterar las redes alimentarias.
Cabra, borrego y conejo europeo → vegetación.
La herbivoría continua impide la sobrevivencia de árboles, arbustos y hierbas nativas. Cuando disminuye la cubierta vegetal, también se deteriora el suelo.
Cerdos → suelo y vegetación.
Al hozar y remover el suelo modifican físicamente el hábitat y pueden destruir sitios de reproducción.
Burro y caballo → vegetación y suelo.
Por eso la restauración de una isla no consiste únicamente en “salvar una especie”. Al retirar al invasor pueden recuperarse simultáneamente la vegetación, el suelo, las aves, los reptiles, los invertebrados y las relaciones entre ellos.
Durante la colonización y ocupación humana de las islas se introdujeron animales domésticos como cabras, borregos, cerdos, perros, gatos, burros y caballos. Ratas y ratones llegaron principalmente asociados con embarcaciones y asentamientos humanos.
El Grupo de Ecología y Conservación de Islas (GECI) inicia campañas organizadas de erradicación de mamíferos invasores. Entre los primeros proyectos estuvieron Isla Asunción, Isla San Roque en Baja California Sur e Isla Rasa en Baja California. (islas.org.mx)
Isla de San Roque, Baja California Sur: regresan aves después de décadas
La recuperación también puede significar que una especie vuelva a reproducirse en una isla después de haber desaparecido localmente.
Después de retirar gatos y ratas y complementar la restauración con técnicas de atracción social, el charrán real volvió a establecer una colonia en Isla San Roque después de alrededor de 90 años de ausencia. Para 2017 se habían registrado 736 parejas reproductivas.
Se eliminan gatos, ratas, conejos y otros mamíferos de numerosas islas del Pacífico y del Golfo de California, entre ellas Coronado, San Benito, Natividad, San Jerónimo, Todos Santos y otras.
En Isla Natividad, Baja California Sur desaparecen los gatos y disminuye la mortalidad de pardelas. Los gatos ferales depredaban intensamente a la pardela mexicana considerada en Peligro de Extinción.
Los estudios realizados antes de la erradicación demostraron que los gatos podían afectar seriamente la viabilidad de la población de pardelas. Después de retirar los gatos, la mortalidad de estas aves disminuyó marcadamente. (ZSL Publications)
La relación es especialmente clara: gatos → depredación de pardelas → erradicación de gatos → fuerte reducción de la mortalidad.
Se eliminan borregos y cerdos de Isla Clarión, en el archipiélago de Revillagigedo.
Se eliminan sucesivamente conejos, burros, caballos, cabras y perros. La erradicación de cabras se convierte en uno de los proyectos de restauración insular más importantes de México.
Durante generaciones, miles de cabras consumieron plántulas y árboles jóvenes en Isla Guadalupe e impidieron la regeneración de algunos de sus bosques y matorrales únicos.
Después de eliminarlas, numerosas plantas comenzaron a regenerarse naturalmente. El pino de Guadalupe o pino insigne, subespecie endémica de la Isla de Cedros y de la Isla de Guadalupe, que había quedado reducido a unos cientos de árboles adultos, produjo posteriormente miles de nuevos individuos. También se emprendieron acciones de restauración activa de comunidades vegetales. (Island Invasives)
Entre las especies beneficiadas se encuentran:
Aquí ocurrió: cabras → consumo de vegetación y ausencia de regeneración → erradicación → regeneración natural + restauración activa.
Se erradica la rata negra mediante dispersión aérea controlada de cebos y aumentan las aves marinas. Después de la erradicación del mamífero invasor se documentó un aumento cercano al 60 % en el número de nidos del rabijunco pico rojo, especie amenazada, acompañado por mejoras en su éxito reproductivo.
La secuencia fue: ratas → depredación → erradicación → más nidos y mayor reproducción.
Se eliminan los borregos que durante más de 140 años habían provocado sobrepastoreo, pérdida de vegetación y erosión. Después comienza una notable recuperación del ecosistema. (FAO AGRIS)
Los borregos habían vivido en Isla Socorro durante más de 140 años. El sobrepastoreo, junto con tormentas tropicales y erosión, provocó la pérdida de más de 2,000 hectáreas de vegetación nativa. (FAO AGRIS)
Después de la erradicación, el análisis de imágenes entre 2008 y 2013 detectó recuperación de la vegetación en aproximadamente 1,452 hectáreas, cerca del 11 % de la superficie de la isla. También cambiaron favorablemente diversas propiedades del suelo. (MDPI)
La cadena fue: borregos → sobrepastoreo → pérdida de vegetación y erosión → erradicación → recuperación de vegetación y suelo.
Se eliminan ratas y ratones de varias islas del Arrecife Alacranes, Yucatán y posteriormente gatos y ratas de Cayo Centro, Banco Chinchorro, Quintana Roo. La erradicación de rata negra en Cayo Centro, una isla tropical dominada por manglar, fue considerada un referente técnico internacional.
Se elimina el ratón de cactus procedente de Isla Cedros, Baja California, una especie nativa que había sido introducida fuera de su distribución natural.
El balance publicado registraba 60 poblaciones de mamíferos invasores eliminadas en 39 islas, de las cuales 30 ya estaban completamente libres de mamíferos invasores.
No existe una única técnica para restaurar las islas. El método depende de la especie invasora, el tamaño de la isla, su relieve, la presencia de especies nativas vulnerables y las condiciones de acceso.
Se utilizaron:
Las técnicas evolucionaron desde métodos relativamente sencillos hasta sistemas de alta precisión para asegurarse de que no quedara ningún individuo, porque una población invasora puede recuperarse si sobreviven unos pocos animales reproductores.
Pero eliminar al invasor es solamente el primer paso.
Después se realiza monitoreo para comprobar la erradicación y evaluar la respuesta de plantas y animales nativos. En algunas islas también se ha restaurado activamente la vegetación y se han utilizado señuelos, nidos artificiales y grabaciones de vocalizaciones para atraer nuevamente aves marinas a antiguos sitios de reproducción.
Otro componente fundamental es la bioseguridad: prevenir que una rata, gato u otro invasor vuelva a llegar. Esto implica prevención, detección temprana y respuesta rápida.
Lo más importante es que los resultados no se limitaron a la desaparición de los animales invasores. En distintas islas se documentó el regreso de procesos ecológicos.
| Isla | Invasor eliminado | Lo que respondió |
|---|---|---|
| Natividad | Gato feral | Disminuyó drásticamente la mortalidad de pardela mexicana |
| Socorro | Borrego | Recuperación de vegetación y propiedades del suelo |
| Guadalupe | Cabra | Regeneración de bosques y matorrales nativos |
| San Pedro Mártir | Rata negra | Más nidos y mayor éxito reproductivo del rabijunco pico rojo |
Estos ejemplos muestran que la erradicación del invasor elimina una presión ecológica, pero la respuesta posterior depende de la historia y condiciones de cada isla.
El resultado abarca mucho más que unas cuantas especies emblemáticas.
Las acciones de restauración han protegido especies y comunidades de:
La síntesis nacional de los primeros grandes programas mostró que las erradicaciones protegían centenares de taxones endémicos y más de 200 colonias reproductivas de aves marinas. Los números exactos varían según el periodo considerado y las nuevas acciones de restauración, por lo que conviene acompañarlos siempre con el año de la evaluación. (islas.org.mx)
No completamente. Eliminar una especie invasora puede retirar la principal causa de deterioro, pero no necesariamente devuelve de inmediato el ecosistema a su condición anterior.
Algunas islas todavía conservan otras especies invasoras. En otras, los bosques y suelos necesitan décadas para recuperarse. Algunas especies desaparecieron definitivamente y otras deberán ser reintroducidas.
La propia tabla nacional de 2018 mostraba que algunas islas restauradas todavía conservaban mamíferos invasores. En Isla Guadalupe, por ejemplo, permanecían gatos y ratones en ese momento; en Isla Socorro todavía había gatos; y en Isla Clarión permanecían conejos europeos.
Además, siempre existe el riesgo de reinvasión. Una sola rata transportada accidentalmente por una embarcación puede volver a establecer una población.
Por eso la restauración de las islas no termina cuando se elimina al último invasor. Requiere monitoreo, recuperación del hábitat, bioseguridad y participación permanente de pescadores, comunidades, autoridades, científicos y visitantes.
Receta de recuperación: erradicación de invasoras · monitoreo · regeneración natural · restauración activa · recuperación de especies · bioseguridad · colaboración.
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